Antes de decidir si un escaparate de reservas te compensa, conviene saber qué te cobra exactamente. Circulan muchas cuentas mal hechas —casi siempre de gente que quiere venderte otra cosa—, así que vamos con lo que dice su propia documentación, consultada en septiembre de 2026.
Lo que cobra, y son dos cosas distintas
Booksy tiene dos conceptos separados y conviene no mezclarlos. Uno es la suscripción: una cuota mensual que depende del país y de cuántos profesionales des de alta. La tienes en su página de precios y cambia cada cierto tiempo, así que no la copiamos aquí.
El otro es Boost, que es opcional y es donde está la comisión. Cuando alguien reserva contigo por primera vez con Boost encendido, pagas el 30 % del importe de esa primera visita. Y aquí está la parte que casi nunca se cuenta: su centro de ayuda dice que después de esa primera visita el cliente es tuyo, y que la siguiente reserva la cobras entera. Boost no tiene cuota mensual; es una comisión de una sola vez por cada cliente que te trae el escaparate.
Por qué la comisión no es lo caro
Pongamos una barbería de dos sillones: 170 cortes al mes, ticket medio de 17,80 €, y ocho personas que entran por primera vez desde la app.
| Concepto | Cantidad |
|---|---|
| Cortes al mes | 170 |
| Clientes nuevos llegados por el escaparate | 8 |
| Ticket medio | 17,80 € |
| Comisión de Boost (30 % de ocho primeras visitas) | 42,72 € |
Cuarenta y tres euros. Si alguna vez te enseñan una cuenta donde el escaparate se lleva trescientos euros al mes, mira la letra pequeña: casi seguro están aplicando el porcentaje a todas las citas del canal en vez de solo a las primeras visitas. Esa cuenta está mal, y por mucho.
Donde sí se paga, y no sale en la factura
El coste de un marketplace no está en la comisión, está en de quién es la ficha. Tus fotos, tus servicios, tus reseñas y tus clientes viven dentro de su web. Trabajas años, y el día que te quieres ir sigues sin tener una dirección propia a la que mandar a nadie: la reputación que has construido se queda allí.
Hay además una fricción concreta con Boost, y es de las que más se comentan: qué cuenta como «cliente nuevo». Si alguien te descubre por tu Instagram o por tu ficha de Google y acaba reservando desde la app porque ya la tenía instalada, entra como captación del escaparate. Booksy tiene un procedimiento para reclamar esos cargos, así que si usas Boost merece la pena revisarlos.
Cuándo compensa cada cosa
Si acabas de abrir y no te conoce nadie, un escaparate con gente dentro es exactamente lo que necesitas, y cuarenta euros por ocho clientes nuevos es publicidad barata. Nosotros eso no te lo damos: BookflowR no es un directorio.
Si ya tienes clientela y la mayoría de tus citas son de gente que repite, lo que te interesa es que esa gente reserve en tu casa. Ahí el escaparate ya no está haciendo el trabajo por el que se le paga.
Lo razonable, y lo que hace bastante gente, es las dos cosas durante una temporada: seguir en el escaparate mientras tu propia web coge fuerza.
Qué hacemos nosotros
BookflowR es lo contrario de un marketplace: no te trae clientes de la calle, te da la casa a la que llevarlos. Tu web con tu dominio, la agenda dentro y un asistente que contesta por ti en WhatsApp, Instagram y Facebook. Cobramos suscripción, nunca un porcentaje de lo que factures.
Si quieres verlo con tus servicios y tus precios, te lo montamos y decides después. Y si lo que te frena es el trabajo de mudanza, está resuelto en cómo llevarte tus clientes y tus citas a otro programa.