«¿Cuánto cuesta una web?» es una pregunta que no tiene respuesta porque en realidad son tres facturas distintas, cotizadas por sitios distintos y en momentos distintos. Vamos a ponerlas juntas, que es como se entiende.
Las tres facturas que nadie te enseña juntas
Estos son precios de mercado en España, para un negocio pequeño, en 2026:
| Concepto | Qué es | Al año |
|---|---|---|
| Dominio | Tu dirección: tunegocio.com | 10 - 15 € |
| Alojamiento | El sitio donde vive la web | 60 - 150 € |
| Diseño y montaje | Pago único al empezar | 0 - 3.000 € |
| Mantenimiento | Actualizaciones y arreglos | 0 - 600 € |
El rango del diseño es tan ancho porque ahí caben cosas muy distintas: desde una plantilla que rellenas tú en una tarde hasta una agencia que te hace un proyecto a medida. Las dos son legítimas; lo que no es legítimo es cobrar lo segundo y entregar lo primero.
Lo que cuesta mantenerla, que es lo que se olvida
La factura que sorprende no es la del primer año, es la del tercero. Una web hecha con un gestor clásico necesita actualizarse; si no se actualiza, un día deja de funcionar o alguien entra por una puerta vieja. Eso es trabajo real de alguien, todos los meses.
Por eso la pregunta que más ahorra no es «cuánto cuesta hacerla» sino «qué pasa dentro de dos años si no toco nada». Si la respuesta incomoda, ya sabes que hay una factura escondida.
Qué es imprescindible y qué es humo
Imprescindible: el dominio a tu nombre, que la web cargue rápido en un móvil, que diga tu dirección, tu horario y tus precios, y que se pueda reservar sin llamar. Con eso un negocio de barrio compite.
Humo, o al menos prescindible al principio: una animación en la portada, un vídeo de fondo que se come los datos del visitante, un blog que nadie va a escribir, y las auditorías de posicionamiento que se venden antes de que la web exista.
El dominio tiene que estar registrado a tu nombre, no al de quien te hace la web. Es lo único de todo esto que no se puede rehacer si un día os separáis.
Cómo saber si te están cobrando de más
Tres preguntas sirven para casi todo:
- ¿A nombre de quién está el dominio? (Tiene que ser el tuyo.)
- ¿Qué pasa si dentro de un año quiero cambiar el texto o una foto? ¿Lo puedo hacer yo?
- ¿Qué incluye exactamente la cuota mensual, escrito?
Si las tres se contestan sin rodeos, el precio probablemente es justo aunque sea alto. Si alguna se contesta con «eso lo vemos», el precio da igual.
Lo que hacemos nosotros
En BookflowR la web va dentro de la suscripción, con el alojamiento y las reservas incluidas, y el dominio se conecta a tu nombre. El plan gratuito publica una web completa; los de pago empiezan en 12,99 € al mes para un profesional. Nunca cobramos comisión por reserva.
Y sobre qué tiene que decir esa web para que Google la enseñe, está aquí.